Conoce la teoria de la pena en el Derecho Penal - Leyes - Derecho Penal

Conoce la teoría de la pena en el Derecho Penal

El autor de este artículo está al final. Esta persona ha colaborado con nosotros enviando su artículo al correo admin@handbook.es y por ello le estamos muy agradecidos.

La teoría de la pena como parte del Derecho Penal se ha desarrollado y cambiado a lo largo de la historia. De esta forma, podemos encontrar distintas teorías sobre como debe ser implementada la pena de un delito a lo largo de la historia. Así, la concepción de pena y sus limitaciones han cambiado conforme el Derecho Penal cambia. En el presente artículo explicaremos sobre las distintas teorías de la pena existentes. Esperamos sea de ayuda.

Conoce la teoría de la pena en el Derecho Penal

La función que debe cumplir el Derecho Penal viene intrínsecamente relacionada con la función que un Estado le atribuye a la pena y/o las medidas de seguridad. No obstante, la llamada teoría de la pena no se centra en el análisis del Derecho positivo que cada Estado en un momento histórico aplica a su sociedad. Esta lo hace desde un punto de vista abstracto o filosófico.

 

La discusión gira en torno a la necesidad y justificación de la pena por la perpetración de un injusto penal, el cual ha irrogado un mal socialmente reprobable. Así pues, independientemente del estudio pormenorizado del Derecho positivo de las legislaciones penales estatales, podríamos situar cada una de estas en las siguientes:

Teoría de la Retribución

Dentro de las distintas teorías dentro de la teoría de la pena podemos encontrar a esta. Se incardinaría en el grupo de las teorías absolutas.  En esta teoría de la pena, se concibe a la misma como un fin en sí, no se considera como medio para un fin distinto, sino que la pena es una exigencia de la razón.

 

Los representantes más destacados de esta teoría dentro de la teoría de la pena serían Kant y Hegel. Estos defienden, pese a pormenores diferencias, que la pena es una exigencia de la Justicia y debe aplicarse siempre. Incluso aunque su cumplimiento no tenga utilidad alguna para la sociedad o hasta sea perjudicial para ésta.

 

Es decir, no es que no exista ninguna otra razón para el castigo, este puede vincularse a medidas de mejora y resocialización. Pero esto no es el objeto primario del mismo, ya que entonces la pena se convertiría en una utilidad social alejada del principio de Justicia.

 

Críticas

Se ha criticado que el no atribuir una utilidad social a la pena hacen que estas no tengan ningún fin o este sea vacuo. Más lejos de la realidad, las teorías absolutas no atribuyen ningún fin. Encuentran su significado en la razón ética, moral o religiosa, de que el mal no puede quedar sin castigo. La Justicia debe imperar e imponerse por encima de cualquier cosa, utilidad o razón.

 

Hegel, además, añade que la pena es un derecho del delincuente, al cual se le honra como ser racional que es, aceptando este la consecuencia como el restablecimiento del derecho y la superación del injusto. Por ello, todos los pensadores que defienden tales teorías, incluidos los mencionados, han expuesto como garantía el principio de proporcionalidad de las penas. Esto en virtud del cual debe limitarse el poder punitivo en relación a la adecuación de las penas a los hechos reprobables.

 

No obstante, cabe decir que, las teorías absolutas no han tenido una favorable acogida más allá de los antiguos Estados teocráticos. En estos, sí tenía sentido el penar el mal y primar la Justicia y la moral por encima de todo. Actualmente, la necesidad del Derecho sólo, aunque este autor considera que sólo debería ser en parte, se justifica como medio para asegurar la correcta convivencia y la correlativa existencia de su sociedad.

 

A modo de ejemplo, Kant expone que en el supuesto de que la sociedad de una isla decidiera disolverse y dividirse por todo el mundo, antes debería ejecutarse (algo muy alejado de la concepción punitiva mayoritaria actual) hasta el último asesino que se encontrara en la cárcel. La justificación la encuentra en que de hacerse lo contrario, el pueblo sería partícipe de tales injusticias.

Teorías relativas o de la prevención

A esta de las concepciones de la teoría de la pena se les llama relativas porque, a diferencia de las anteriores, no prima la realización de la Justicia. Así, se les atribuye una función de utilidad social, como medio de prevención de delitos, presentes y futuros. Algunos de los máximos exponentes son, entre otros, Beccaria o Zaffaroni.

 

Una aproximación muy extractada de la corriente sería que, dicha teoría, justifica la legitimidad de la pena en su utilidad social. Siendo esta la prevención de la comisión de delitos mediante dos tipos de prevención: general y especial. En la primera encontramos todas las actuaciones encaminadas a reforzar el correcto funcionamiento de la sociedad y la intimidación a las actuaciones contrarias.

 

Es decir, todas las medidas dirigidas a la generalidad de la sociedad, esto es, a la colectividad. Así podemos encontrar: la llamada prevención general negativa, en la que, mediante la conminación de la pena, evite que los ciudadanos, apercibidos por sus consecuencias, delincan. Prevención general positiva, en virtud de la cual, mediante la información y el conocimiento de las normas penales, se refuerce la confianza en el ordenamiento jurídico. Reafirmando así la actuación diligente de los ciudadanos y su conciencia jurídica, y, por el contrario, la condena social de los comportamientos reprobables.

 

En la prevención especial, al contrario, se encuentran todas las actuaciones tendentes a prevenir delitos de una persona determinada e individualizada que en el pasado ya delinquió. En esta a su vez encontramos, por un lado, la prevención especial negativa, la cual se fundamenta en la intimidación individual.

 

Ejemplo

Por ejemplo, de agravantes penales por reincidencia. Estos, valga la redundancia, refuerzan la coerción mediante el aumento punitivo. Por el otro, se refuerza mediante la prevención especial positiva, en la que hallaríamos una vasta amalgama de actuaciones. Desde el tratamiento previo a la puesta en libertad en las instituciones penitenciarias, hasta las siguientes, encaminadas a la resocialización y re-educación del penado.

Teorías unitarias

Dedicaremos un artículo a dicha teoría debido a su mayoritaria aplicación en las legislaciones actuales y, a las diferenciaciones que ésta entraña. Haremos mención exclusivamente a que, dicha corriente ecléctica emergió debido a las profundas críticas que giraban en torno al radicalismo supositivo profesado por las anteriores. Como ya hemos expuesto, todas tienen un contenido de corte ecléctico, mediante el cual buscan combinar y refundir las teorías anteriores.

Conclusión

En conclusión, como se ha expuesto, la trayectoria del Derecho Penal y los Estados ha ido evolucionando y, a su vez, la teoría y funcionalidad de las penas. Ello no obsta a que muchos autores se centren en una u otra posición; o, en una teoría de corte ecléctico. ¿Fiat Iustitia pereat mundus o Fiat Iustitia ne pereat mundus? Es decir, ¿hágase Justicia aunque perezca el mundo o hágase Justicia para que no perezca el mundo?.

 

Nuestro colaborador para este artículo es Ismael Alcaide Pérez, abogado graduado en Derecho por la Universidad de Barcelona y cursando el Máster de Abogacía, especialización en Derecho Penal por la Universidad Pompeu Fabra, School of Management.

Artículos relacionados

¿Sabes cómo se realiza la Interpretación de la Ley... En otros artículos como en el de Derecho Penal General, explicamos que la ley penal es la única fuente capaz de crear delitos y penas. Esto debido al ...
Conoce algunas generalidades del tráfico de person... Es usual encontrar en diversos textos el uso de la denominación del tráfico de personas como sinónimo de la trata de personas. En el presente artículo...
7 Cosas que no sabías sobre la criminalidad femeni... La criminalidad femenina o delincuencia femenina es la conducta delictiva de la mujer, que a lo largo de la historia ha sido analizada y estudiada des...
¿Sabías que era la Defensa Putativa? Descúbrelo aq... En el artículo de Legítima Defensa, explicamos que la misma es el derecho que posee toda persona a responder a una agresión actual, injusta y dirigida...
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Comenta sobre este artículo